Análisis absurdo de los dibujos animados que ven mis hijos

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Llevo un tiempo deseando hacer esto con los dibujos animados. Creo que los padres deben estar al tanto de lo que voy a contarles. Estoy preocupado por la educación de mis hijos y me parece que este post es necesario (o tal vez no) para ver en que invierten sus retoños el tiempo, más allá de sus propios juegos.

Los dibujos animados

Es muy lógico pensar que en otra época eran mucho mejores, porque eran los que nos gustaban a nosotros, pero algún día os demostraré que tampoco es cierto. Aunque siempre nos merodea este pensamiento cuando vemos la «mierda» que consumen nuestros chicos/as. Es inevitable y ahora os explico los resultados de mi siempre profundísimo análisis. Comencemos

Pocoyó

– POCOYÓ:  Mal empezamos. Este niño, que habla como Tarzán pero con un serio problema en las cuerdas vocales, vive en un mundo donde nunca llueve, ni hace sol, ni salen nubes, ni crece la hierba (mejor), ni nada. Todo está en blanco. Muy triste, no hay caminos, ni montañas, ni nada. Sus mejores amigos son un pato que se llama pato (os habéis jodido los cuernos pensando), una elefanta que se llama Elly, a la cual he visto desde montar en patinete hasta hacer gimnasia (no cuela), y un pájaro que se llama pajaroto (otra genialidad del vocabulario). Todos ellos conducidos por una misteriosa voz en off, que me hizo recordar las largas siestas de los veranos de mi vida, pinchando aquí entenderéis lo que os digo.

LA PATRULLA CANINA

Yo le llamaría la patrulla dañina. Perros que hablan, no empezamos bien, aunque lo respetaré porque soy de la generación de Espinete.

  1. Tienen un líder, un tal Ryder, que es un listín, se las sabe todas y a quién debe llamar en cada momento, pero quietos que empieza lo bueno.
  2. Chase, un pastor alemán que es policía, de pionero no tiene nada porque ya estaba mucho antes Rex, que ademas de policía te traía el periódico o puede que te hiciera un par de huevos fritos si se lo pedías.
  3. Marshall Agarraros los machos. Un dálmata que además de ser bombero, hace las veces de médico. Tiene 2 carreras y no ha cumplido los 7 años. Espectacular. Aunque es más torpe que un cerrojo, se tropieza hasta con una línea de tiza.
  4. Rubble Este es el que más me gusta. Un bulldog inglés que trabaja de albañil y tiene aracnofobia. Yo quiero lo que toman los guionistas.
  5. Rocky Atentos al perro ecologista, recicla todo y lo vuelve a utilizar, como McGuiver pero en limpio.
  6. Zuma Un surfero de poca monta que aparenta ser rescatador. Poca chicha
  7. Skye Era la única chica al principio. Está siempre de fiesta y haciendo mortales y volteretas.

Luego viene alguno más, desde un perro traductor, una rescatadora de montaña, un chihuahua que monta en todoterreno, y un perro robot, que es la rebelión de las máquinas en dibujos animados. Yo no confío en ninguno.

BOB ESPONJA

Foto vía https://www.fotogramas.es/

Lo estábais deseando. Rubio, cuadrado, con los ojos azules, y no va de guaperas, punto a su favor. ¿Lo habéis pensado bién? Lo diré despacito, es una es-pon-ja que ha-bla. Queridos guionistas ¿Que ocurrió aquel día?

¿Quién vive en la piña debajo del mar?

La esponja con ojos vive en las profundidades del océano pacífico. ¿Y donde puede vivir una esponja que habla? ¿No se os ocurre nada? Está claro, en una piña. Desparrame.

¿Que pensabáis? ¿Que habíamos terminado? De eso nada amigos, Bob sale todos los días de su piña para ir a trabajar al crustáceo crujiente, un garito de extraño origen donde Bob aparenta ser una esponja explotada.

Cuando vuelve a casa, tiene un vecino al que le toca las narices muy a menudo, un tal calamardo, que como su nombre indica es un calamar, genialidad «again». Si no es así, se va con sus amigos. Patricio, que es una estrella de mar con sobrepeso, o con Arenita (abran bien las orejas) una ardilla con un traje de buzo. ¿Dónde estaba yo el día que esta gente se puso a inventar?

Responsabilidad sobre los dibujos animados

Vosotros sois los responsables de lo que ven vuestros hijos en televisión. Tenéis que decidir. Lo que no debéis hacer es dejarles que lean las cosas que yo escribo. No me hago responsable de los efectos secundarios.

Sed felices 😉

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