Apuestas deportivas ¿Control o prohibición?

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Control de las apuestas deportivas

Las apuestas deportivas están en pleno auge dentro de nuestros país. Parece que como nos ocurre a menudo con tantas y tantas cosas, o las quieres o las odias, pero parece no haber un término medio.

Decía mi padre, que las cosas que se disfrutan en la vida se han de tomar en pequeñas cantidades. Como ejemplo me ponía el jamón, que siempre nos ha gustado a los 2. Mientras cortaba unos taquitos en una pequeña tabla de madera me comentaba que para degustarlo era suficiente con un aperitivo antes de comer. Yo le respondía que podría comer un jamón entero si me lo propusiera, porque para mí era una delicia. Su sentencia era firme «Si te comes un jamón entero, dejará de ser una delicia, ya que lo más probable es que te empaches».

Autocontrol

Y esto mismo es lo que opino de las apuestas deportivas. Si tienes el autocontrol necesario para hacer un par de apuestas, o un volumen de cierta cantidad que tu economía te permita, no hay problema. Pero ¡ojo! si por algo han proliferado las casas de apuestas es por la rentabilidad del negocio. Nadie abre las puertas de su local de apuestas deportivas  en plena calle y en la red para que tú te hagas rico. «Ya, pero yo soy especial» No amigo, eso era para tu abuela. Eres otro anzuelo más, y has de pensar en las apuestas como un ocio, o un entretenimiento, NO PUEDES IR MÁS ALLÁ. Jugarte el pan de la familia en una apuesta es una irresponsabilidad grave. Si no lo controlas, a parte de las necesidades que puedas tener, se te acumularan algunas nuevas. Hay que aplicar una dosis extra de fuerza de voluntad.

Control de las autoridades

Supongo que por inexperiencia, hablar de esto suena muy fácil. Hay gente que denomina la ludopatía como una enfermedad, supongo que habrá estudios que lo certifiquen, lo desconozco totalmente. Pero lo más necesario e importante es el control, tanto personal como gubernamental. Es indiscutible que este tipo de ocio está llevando problemas económicos a determinados hogares. Terceras personas caen afectadas por la falta de autocontrol de otras, y solo las leyes pueden determinar ciertas limitaciones.

Prohibición de las apuestas deportivas

No soy partidario de ello. Y tengo mis razones. Vivimos en una sociedad que proclama su «libertad» a los cuatro vientos, pero tenemos más prohibiciones que nunca (de esto hablaremos otro día). Prohibir una actividad que en ciertos sectores de la sociedad genera diversión no lo veo bien, en general. Hay gente que quiere gastarse el dinero que le sobra o que tiene apartado para su ocio personal en dar clases de flauta, hacer ganchillo, invertir en una ONG que protege al agaporni, en entradas de espectáculos, y claro, en apostar también. Si hay gente que lo pasa bien de esta manera y no perjudica a terceros, no entiendo que se prohíba.

Vuelvo a insistir en que debe haber un control impuesto, esa sería la solución más coherente. Las medidas que se me ocurren sin profundizar demasiado, y sin ser un experto en el tema ni un ejemplo a seguir, son exigir unos límites publicitarios a los medios, exigir a las casas de apuestas un límite de gasto, limitación de centros físicos y online. En resumen, tratar de erradicar las causas negativas que esta actividad pudiera tener.

Y hasta aquí mi opinión sobre este tema. Estoy seguro de que no os importa, pero la verdad es que no lo tengo en cuenta.

Sed felices 😉

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