Análisis absurdo de los dibujos animados que ven mis hijos. Parte 2

Después de aquel concienzudo estudio que realicé sobre un análisis absurdo de los dibujos animados que ven mis hijos, fueron miles los padres que contactaron conmigo para decirme lo identificados que se sentían. No, tranquilos, nadie me llamó, como mucho alguien hizo algún comentario soez sobre las cosas en las que empleaba mi tiempo libre. Cosa que no le reprocho, pues tenía toda la razón.

En cualquier caso, nunca me he negado a seguir haciendo el payaso y como veo que no me habéis prestado toda la atención que requería, me sentí obligado a darle vida a esta segunda parte. Comencemos.

Ladybug

Foto vía https://gaptain.com/

Aunque el título original de la serie es Miraculous: las aventuras de Ladybug, se la conoce por Ladybug a secas. Estos dibujos narran la historia de dos adolescentes franceses que se llaman Marianette y Adrien. En sus ratos libres se convierten en superhéroes y la lían parda por París gracias a unas joyas mágicas de dudosa procedencia, a las que llaman «prodigios». Cuando yo vivía en el sur de Madrid también me intentaron vender «prodigios» en algún que otro antro de perversión.

Lo acojonante de esta serie es la modalidad de los superhéroes en cuestión. Mientras Adrien se convierte en Catnoir (Catnuar) una especie de gato negro con el poder de destruir, Marianette hace lo propio transformándose en LadyBug (Leidibag) que es una mariquita con el poder de crear. ¿En serio? ¿Un gato y una mariquita? En Francia empiezan a pasarse con la sutilidad, es mi humilde opinión. Estos no le llegan a supermán y a Hulk ni a la suela de la criptonita.

Puedo llegar a entender lo del gato destruyendo, de hecho yo tuve un gato que solo se encargaba de eso, de destruir. Exactamente destruyó un jarrón, dos macetas, tres o cuatro vasos de cristal, un juego de café de porcelana y en ocasiones, mis piernas cuando pasaba cerca de la silla donde él dormía.

¿Pero una mariquita? Venga vale. Pasaremos al tema de la uniformidad que también tiene lo suyo. En serio, ese traje apretado con las tonalidades de cualquier visitante de la feria de abril que lleva la heroina, es muy poco serio. Todo apunta a que cualquier día va a parar el episodio y se va a marcar unas sevillanas. El gato, por su parte, tiene toda la pinta de ser una especie de batman descafeinado. Joder, si es que hasta le lleva el chófer al colegio. Un Catmovil no hubiera estado de más. En fin, con sus años imagino que no tendrá el carnet de conducir en vigor, pero que si tienes edad para enfrentarte a los malos vestido de gato raquítico, no pasará nada cuando te pare un gendarme y le digas quién eres.

Lo único que me queda claro de estos dibujos animados es que los superhéroes ya no son lo que eran, ni mucho menos.

PJ Masks

Foto vía https://www.diariodesevilla.es/

¡Qué ganas tenía de llegar a estos! No he visto mayor trío de sinverguenzas en toda mi vida. Pero vayamos por el principio.

El argumento de la serie versa sobre tres niños que rondan los seis años de edad, sus nombres son Connor, Amaya y Greg, hasta ahí todo bien. El caso es que por la noche salen de parranda en pijama y se lían a la manteca con el primero que les pone en problemas. Os recuerdo que tienen 6 añitos. ¿Pero esta gente no tiene padres?

Llevan varios uniformes y cuando se los ponen se convierten en Gatuno, Buhita y Gecko (el último es un lagarto, pero suponemos que se puso el nombre de una especie determinada para ser especial, ya sabeis, en todos los grupos hay uno) Además, gritan a altas horas de la madrugada regodeándose con un lema:

¡Pj Masks con energía, hacia la noche para arreglar el día!

Si llegan a caer alguna vez debajo de mi ventana, del cubazo de agua que les tiro van a estar 2 noches sin salir. Con 6 años y de fiesta nocturna vestidos de macarras, si es que no hay por donde cogerlo.

Y ya de paso volvemos con el tema de los animales. Se está perdiendo el respeto a los superhéroes con la llegada de estos nombres. Antiguamente a ti te decían «Creo que he visto a Ironman» y flipabas en colores. Pero ahora imaginaros la conversación:

  • – He visto a Buhita
  • – ¿Y qué hago? ¿La echo alpiste?
  • – Joder tío que es una superheroína.
  • – Si, si, claro

Se nos está yendo de las manos este tema y dibujos de este calibre no ayudan a nuestros hijos. Nuestra generación se crió con superhéroes como Superman, Ironman, Spiderman, Batman, Catwoman, Storm y nos enfrentamos a gente que de niños se están viniendo arriba con Buhita, Gatuno, Ladybug y Catnoir. Es que tan solo con escucharlo ya sabes que no hay color. Es más, si Goku pilla a esta banda se los merienda él solito.

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