Contando historias: Alfred Vail

Alfred Vail fue un reputado inventor nacido en Estados Unidos. Se le conoce por colaborar de manera activa en el desarrollo del telégrafo comercial al lado de Samuel Morse.

Cursó sus estudios en diversas escuelas públicas y trabajó en la fábrica de su padre hasta empezar como estudiante de teología. Los libros se le daban bien y llegó a formar parte de la Eucleian Society, una especie de sociedad secreta de la Universidad de Nueva York que promovía la artes literarias. Vamos, que muy secreta, muy secreta, no debía ser, si promovia un arte a los cuatro vientos, pero vaya usted a saber la verdad del asunto en cuestión.

El caso es que se graduó en 1836 y en una visita a su Universidad el año siguiente, asiste como espectador a una demostración popular del telégrafo de Samuel Morse, por quien ya sentía una gran admiración.

Alfred Vail y Samuel Morse

En aquella representación de Morse, Afred Vail queda prendado de su destreza. Es por esta razón que le pega una chapa de las grandes para hacerse su socio. Morse acepta, aunque no conocemos las razones, solamente el trato: cederle un 25% de las ganacias a Vail.

Alfred le pide pasta a papá y con eso ayuda enormemente a mejorar el prototipo de telégrafo de Morse y le da una imagen aceptable de cara al público que visitaba sus demostraciones. A partir de 1838 empieza a perder interés por el aparato, ya que la solicitud de ambos para recibir un subsidio se encuentra estancada en una maraña política y burócrática. Esto supone un retraso ya que la concesión tardará más que Doraemon haciéndose un canuto.

Código Morse o Código Vail

Parece ser que ha habido cierta controversia a la hora de atribuirle a Alfred Vail la invención del Código Morse. Esta idea está fundamentada en varias fuentes académicas, pero son los argumentos de Morse basados en un libro cifrado, los que tienen más peso.

Como pasa con todas las disputas suele haber dos versiones. Otras investigaciones indican que una carta cuyo remitente es Alfred Lewis Vail, nombre completo del inventor, dirigida a su padre, contiene un párrafo escrito que dice textualmente: «Professor Morse has invented a new plan of an alphabet, and has thrown aside the Dictionaries». Resumiendo, que Don Samuel había inventado otro alfabeto. Por el contrario, Alfred indica en uno de sus libros del año 1845 que él también contribuyó a la creación del código.

Alfred Vail, el final

El bueno de Alfred Vail se acaba cansando de tanto mamoneo y lo deja todo. No sin antes enviarle una carta a Samuel donde le dice que si sabe contar, que no cuente con él.

Dadas las condiciones de su asociación con Morse, las patentes de todas las mejoras e inventos quedaron a nombre de este último. Por esta razón, no es posible identificar cuales fueron los elementos reales que se le podrían atribuir a Vail y hasta que punto se puede determinar con seguridad que eran suyas.

Tal vez estas y otras situaciones fueron las que provocaron que falleciera en la más absoluta pobreza en enero de 1859, 20 años después que su primera mujer.

Espero que os haya gustado.

Sed felices 😉

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