El inventor del parchís, Akbar el Grande

Abu’l-Fath Jalal-ud-din Muhammad Akbar, más conocido por Akbar el Grande (menos mal, dicho sea de paso) fue el inventor del parchís. Dicho así, puede parecer que he destripado la sorpresa muy pronto, pero creedme cuando os digo que esto fue lo menos notorio que llevo a cabo.

¿Quién fue Akbar el Grande?

Un emperador mogol de la India cuyo mandato duró del año 1556 hasta 1605, consiguiendo llevar a sus territorios al máximo esplendor. Aunque era analfabeto, se rodeó siempre de personas sabias y convirtió  la corte en un lugar de culto, sobre todo en lo que se refiere al arte y las letras.

Akbar el Grande inventor del parchís

Era conocido por ser una persona de mente abierta, además de tener una gran capacidad para presentar su gobierno a los demás de una forma afable. Falleció en 1605 está enterrado en el mausoleo de Sikandra (Agra).

Otros logros de Akbar el Grande

Cuenta la leyenda que el apelativo «el Grande» le venía de sus múltiples logros, entre los que se encontraban el mecenazgo de numerosos escritores, las traducciones de diversos textos científicos, e incluyendo grandes innovaciones militares y campañas de las que consiguió salir invicto. Entre otras cosas, tenía una gran capacidad para la organización y la estructuración de sus ejércitos.

Entre sus innumerables innovaciones destacaron el uso de elefantes en el campo de batalla, la modificación de los cañones y la construcción de grandes fortificaciones. Además de todo esto, su corte era conocida por la celebración de jornadas con juegos de naipes, ajedrez y otros juegos de mesa. También había certámenes de poesía y es que el bueno de Akbar sentía un profundo respeto por las letras y la sabiduría.

Akbar, el inventor del parchís.

El bueno de Akbar, entre campaña y campaña, buscaba un entretenimiento. Y fundamentándose en los jardines que rodeaban su palacio, en los que solían concurrirse las gentes para sus encuentros amorosos, fue donde le surgió la idea del tablero. Tal vez de ahí venga aquello de comerse una y contar 20, nunca lo sabremos.

Pero mucho ojo a lo que os cuento. En sus inicios el parchís no estaba formado ni por cubiletes ni por dados. Y el papel de las fichas lo ocupaban las doncellas, lo que significaba un gran honor para ellas.

En aquellos inicios, tampoco existía el dado, claro está. Y el método usado por Akbar para contar era el lanzamiento al aire un número determinado de conchas de cauri, contando tan solo las que caían boca arriba. Tras el recuento, las muchachas se movían en la dirección adecuada.



¿Cuál era el objetivo del inventor del parchís?

Desde sus inicios el objetivo de juego a sido llegar al centro de tablero. En aquella época lo que habían el centro era el trono del emperador. El juego, por aquel el entonces, había adquirido desde hacía tiempo tintes eróticos. Dicho esto, no hace falta ser ingeniero agrónomo para saber cuál era el premio de la primera doncella que llegaba al lugar.

Evolución del juego

Tras la invasión en el siglo XIX, los inglesesa toman como modelo el jardín del Palacio imitando la geometría de lugar y adaptándolo a las medidas de un tablero. Aportan como novedad el dado y los cubiletes, dicen que estos últimos por superstición. De esta manera, y seguramente con alguna modificación más, ha llegado el juego hasta nuestros días.

Sed felices 😉



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